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Salud

¿Se pueden comer embutidos en el embarazo? Cómo escogerlos correctamente

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Que embutidos puede comer una embarazada

Descubre que embutidos puede comer una embarazada para proteger tanto su salud como la de tu bebé. Una guía completa para una dieta segura.

El embarazo es un período de alegría y expectación, pero también es un tiempo durante el cual las futuras madres necesitan prestar especial atención a su dieta. En España, donde los embutidos son un componente esencial de la gastronomía, surge una pregunta común: ¿Pueden las embarazadas consumir embutidos?

A través de este artículo, exploraremos los distintos aspectos de esta cuestión, enfocándonos en los embutidos que son seguros para consumir durante la gestación y aquellos que es mejor evitar.

¿Qué son los embutidos y qué no lo son?

Aclaremos un poco las cosas

Los embutidos representan una categoría de productos cárnicos que se obtienen a través de la técnica de embutir, es decir, insertar carnes, generalmente de cerdo, y otras sustancias, en una envoltura o piel, que tradicionalmente es el intestino del animal.

A través de diversos procesos como el curado, secado, cocido o ahumado, se obtienen variados y deliciosos productos que tienen una larga vida útil y que forman una parte integral de la dieta en España.

Diversidad de Tipos y Sabores

Entre los embutidos más conocidos se encuentran el chorizo, el salchichón, la morcilla y el jamón, cada uno con sus propias variedades y peculiaridades dependiendo de la región en la que se elaboren.

Cabe destacar que, si bien todos ellos se categorizan como embutidos, la forma en que se procesan y los ingredientes que contienen pueden variar significativamente.

Lo que no son embutidos

Contrastando, productos cárnicos que no pasan por el proceso de embutido, como los cortes puros de carne (solomillo, chuletas), brochetas, o carnes desmenuzadas y cocidas (como el pollo desmechado o la carne de cerdo desgarrada), no se categorizan como embutidos.

Además, los productos cárnicos que se preparan y se consumen frescos, sin pasar por un proceso de curado, secado o ahumado, tampoco son considerados embutidos.

La Importancia de Diferenciar

Entender la diferencia entre lo que es un embutido y lo que no lo es, se torna especialmente relevante cuando hablamos de seguridad alimentaria durante el embarazo, ya que las recomendaciones y restricciones alimentarias pueden variar significativamente dependiendo del tipo de producto cárnicos y su proceso de elaboración.

Al aclarar estas diferencias, se facilita la tarea de identificar qué productos son seguros de consumir durante el embarazo y cuáles es mejor evitar, asegurando así una dieta no solo deliciosa, sino también segura para la madre y el bebé en desarrollo.

Seguridad alimentaria y embarazo

El embarazo, reconocido universalmente como un período vital tanto para la madre como para el feto, implica un enfoque meticuloso hacia la seguridad alimentaria, justificado no solo por los cambios inmunológicos en la madre, sino también por el riesgo potencial de transmitir infecciones al feto, pudiendo incidir en su desarrollo y salud.

Según estudios, la inmunosupresión maternal, un fenómeno común durante el embarazo, puede amplificar la susceptibilidad de la madre a diversas infecciones, incluidas las alimentarias (1). Además, de acuerdo con la Food and Drug Administration (FDA), los desafíos alimentarios durante el embarazo también incluyen la necesidad de nutrientes adicionales para apoyar el crecimiento fetal (2).

toxoplasmosis y listeriosis: riesgos a evitar

Dos enfermedades, toxoplasmosis y listeriosis, emergen como amenazas significativas durante el embarazo, ya que pueden ser transmitidas a través de la ingesta de alimentos contaminados.

La toxoplasmosis, causada por el parásito Toxoplasma gondii, y la listeriosis, ocasionada por la bacteria Listeria monocytogenes, han sido asociadas con consecuencias severas como abortos espontáneos, muerte fetal y problemas de salud en recién nacidos, según diferentes investigaciones científicas (3).

Particularmente, los embutidos pueden ser portadores de estos patógenos si no se procesan y manejan adecuadamente, de ahí la imperiosa necesidad de garantizar la inocuidad de estos productos durante el embarazo.

Embutidos seguros para embarazadas

Es crucial reconocer que los embutidos cocidos y pasteurizados, como el jamón cocido, pueden considerarse seguros para el consumo durante el embarazo siempre que se adhieran a los principios de seguridad alimentaria, como verificar la fecha de caducidad y asegurar un almacenamiento correcto.

La pasteurización y la cocción son procesos térmicos destinados a eliminar microorganismos patógenos que pueden estar presentes en los alimentos. Investigaciones afirman que la cocción y pasteurización adecuadas son claves para la eliminación de bacterias y parásitos nocivos de los alimentos (4).

Cómo identificarlos

La minuciosa revisión de las etiquetas alimentarias es un componente indispensable para garantizar el consumo seguro de embutidos durante el embarazo. Las etiquetas deben indicar claramente que los productos han sido cocidos o pasteurizados, y es prudente buscar marcas de confianza que adhieran a normas de seguridad alimentaria estrictas.

Embutidos de alta temperatura

Embutidos que han sido curados a altas temperaturas y secados por periodos extensos, como ciertos tipos de chorizo, podrían presentar un riesgo significativamente reducido de contener patógenos. No obstante, es imperativo que estos se consuman con moderación y se almacenen en condiciones óptimas para evitar la proliferación de microorganismos.

una embarazada comiendo embutidos

Precauciones con embutidos crudos o curados

Pese a la popularidad del jamón serrano y otros embutidos curados en ciertos lugares, como España, la precaución durante el embarazo es esencial debido a la potencial presencia de Toxoplasma.

Algunos estudios y expertos en seguridad alimentaria sugieren que la congelación de estos productos a -20 grados Celsius durante al menos 48 horas puede inactivar al parásito y reducir los riesgos asociados (5).

Evitar embutidos de carne cruda

Los embutidos elaborados a partir de carne cruda, como el salchichón, deben ser evitados estrictamente durante el embarazo para eludir el riesgo de listeria, que ha sido vinculado a estos productos en múltiples ocasiones.

Consejos para consumir embutidos de manera segura

Embutidos PermitidosMotivosEmbutidos No PermitidosMotivos
Jamón cocidoCocido y/o pasteurizado, lo que reduce los riesgos de patógenos si se consume fresco y se almacena correctamente.SalchichónSuele ser un embutido crudo, por lo tanto, puede albergar patógenos como Listeria.
Pavo cocidoSiempre que esté completamente cocido y almacenado adecuadamente.Jamón serranoA menudo es curado, pero no cocido, pudiendo contener toxoplasma si no se congela adecuadamente antes del consumo.
Salchichas cocidasCuando están bien cocidas y consumidas calientes, como las de Frankfurt.Chorizo frescoA menos que se cocine completamente antes de comer, podría presentar riesgos debido a su estado crudo o semi-curado.
MortadelaSi se ha producido en condiciones que garantizan su seguridad, como la cocción y/o pasteurización, y se almacena y consume adecuadamente.FuetEs un embutido curado y seco, y a menudo no se cocina, lo que puede presentar riesgos si no se ha congelado previamente para eliminar patógenos.
Embutidos vegetarianos/veganosSi están bien cocidos y almacenados correctamente, también deben revisarse en términos de almacenamiento y fechas de caducidad.SobrasadaGeneralmente es un producto crudo o semi-curado, y podría contener patógenos si no se cocina completamente antes de consumir.
Embutidos de alta temperaturaQue hayan sido curados a altas temperaturas y secados durante periodos extensos (verificar procesos específicos en etiquetado).Salami no cocidoA menudo es fermentado y curado, pero no cocido, lo que puede suponer un riesgo si no se ha tratado previamente para eliminar posibles patógenos.

Es fundamental que los embutidos sean manipulados y almacenados de manera segura para prevenir riesgos adicionales. La higiene personal y de los utensilios de cocina, junto con el almacenamiento a temperaturas adecuadas, son cruciales para mantener la calidad y seguridad del producto.

Consulta con profesionales

La interacción y discusión con profesionales de la salud, como dietistas y médicos, son fundamentales para garantizar que las decisiones dietéticas durante el embarazo están informadas y son seguras.

La personalización del asesoramiento dietético, basada en circunstancias individuales y evidencia científica, puede optimizar los resultados del embarazo y la salud materna.

Conclusión

El embarazo es un período donde el cuidado y la precaución son primordiales, especialmente en la dieta. Los embutidos pueden seguir siendo disfrutados con moderación y atención cuidadosa a la seguridad alimentaria, seleccionando productos cocidos o pasteurizados y evitando aquellos de carne cruda o que no hayan sido tratados para eliminar patógenos.

Es fundamental recordar que siempre es preferible errar en el lado de la cautela y consultar a profesionales de la salud respecto a cualquier inquietud o duda que pueda surgir. La salud de la madre y el bebé es siempre la prioridad.

Fuentes:

  1. Sappenfield, E., Jamieson, D. J., & Kourtis, A. P. (2013). Pregnancy and susceptibility to infectious diseases. Infectious diseases in obstetrics and gynecology.
  2. FDA (U.S. Food and Drug Administration). (2019). Food Safety for Pregnant Women.
  3. Silver, R. M. (2014). Abnormal Placentation: Placenta Previa, Vasa Previa, and Placenta Accreta. Obstetrics and Gynecology.
  4. FAO/WHO (2004). The Use of Microbiological Risk Assessment Outputs to Develop Practical Risk Management Strategies.
  5. Kapperud, G., Jenum, P. A., Stray-Pedersen, B., Melby, K. K., Eskild, A., & Eng, J. (1996). Risk factors for Toxoplasma gondii infection in pregnancy. American Journal of Epidemiology.

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