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Como se hace la bechamel: la receta paso a paso para una salsa cremosa y deliciosa

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Como se hace la bechamel

La bechamel es una salsa clásica y versátil de la cocina que se destaca por su textura cremosa y su sabor suave. Se utiliza como acompañamiento perfecto para una amplia variedad de platos, incluyendo lasañas, gratinados, croquetas y muchas otras preparaciones.

Esta salsa agrega un toque de indulgencia y suavidad a los alimentos, elevando el sabor y la presentación de las comidas.

Historia y origen de la bechamel

La bechamel tiene sus raíces en la cocina francesa y es conocida como una de las «salsas madre» clásicas. Fue nombrada en honor a Louis de Béchamel, un marqués y cocinero francés del siglo XVII.

Aunque se atribuye a la cocina francesa, una versión similar de esta salsa ya existía en la cocina italiana en el Renacimiento. Con el tiempo, la bechamel se ha convertido en un pilar de la gastronomía internacional y es ampliamente utilizada en diversas culturas culinarias.

Ventajas y aplicaciones de la bechamel

La bechamel posee varias ventajas y aplicaciones en la cocina. Su textura cremosa y suave la convierte en un acompañamiento ideal para platos gratinados, aportando una capa dorada y crujiente en la parte superior. Además, su versatilidad permite utilizarla como base para otras salsas, como la salsa Mornay (bechamel con queso) o la salsa Soubise (bechamel con cebolla).

También puede ser utilizada como relleno para croquetas, tartaletas o empanadas, aportando un sabor suave y cremoso al interior de estos platos. Su capacidad para realzar los sabores de los ingredientes con los que se combina la convierte en un elemento indispensable en la cocina.

Como se hace la bechamel: ingredientes necesarios

Antes de comenzar con la preparación de la bechamel, es importante contar con los siguientes ingredientes a mano:

  • 50 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de harina
  • 500 ml de leche
  • Sal y pimienta al gusto
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)

Estos ingredientes son básicos y se encuentran comúnmente en la despensa de cualquier cocina, lo que facilita la preparación de la bechamel en cualquier momento.

Como se hace la bechamel en 5 pasos

Paso 1: Derretir la mantequilla

El primer paso para hacer la bechamel es derretir la mantequilla en una cacerola a fuego medio. Es importante asegurarse de que la mantequilla se derrita por completo y evitar que se queme. Para lograrlo, se recomienda remover constantemente durante este proceso.

Paso 2: Agregar la harina

Una vez que la mantequilla esté derretida, se añade la harina en forma de lluvia, espolvoreándola de manera uniforme sobre la mantequilla derretida. Esto permite que la harina se mezcle adecuadamente con la mantequilla, formando una pasta homogénea. Se utiliza una cuchara de madera para mezclar bien los ingredientes y asegurarse de que no queden grumos.

Paso 3: Cocinar la mezcla

Continuando a fuego medio, se cocina la mezcla de mantequilla y harina durante aproximadamente 2 minutos. Este paso es crucial, ya que permite que la harina se cocine y elimina el sabor a crudo. Cocinar la mezcla adecuadamente garantiza una base de bechamel suave y bien integrada.

Paso 4: Añadir la leche

Lentamente, se vierte la leche en la cacerola mientras se revuelve constantemente con la cuchara de madera. Es importante agregar la leche gradualmente para evitar la formación de grumos. Continuar removiendo la mezcla mientras se agrega la leche permite que la salsa se espese de manera adecuada.

Paso 5: Sazonar y aromatizar

Una vez que la bechamel haya alcanzado la consistencia deseada, se sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada rallada, si se desea. Es importante probar la salsa y ajustar los condimentos según el gusto personal. La nuez moscada, en particular, agrega un sabor distintivo y aromático a la bechamel.

Consejos adicionales

Además de los pasos principales, aquí hay algunos consejos adicionales para lograr una bechamel perfecta:

  • Si la bechamel queda demasiado espesa, se puede agregar un poco más de leche para diluirla hasta alcanzar la consistencia deseada.
  • Si quedan grumos en la salsa, se puede pasar por un colador fino o utilizar una batidora de mano para obtener una textura más suave y uniforme.

Bechamel: alternativas y variaciones

La bechamel, aunque deliciosa por sí sola, también ofrece espacio para la creatividad y las variaciones. Es posible personalizar la salsa añadiendo ingredientes adicionales como queso rallado para obtener una bechamel de queso, o incorporando diferentes hierbas y especias para darle sabores únicos.

Además, existen alternativas a los ingredientes tradicionales de la bechamel, como utilizar aceite en lugar de mantequilla para una versión más ligera o sustituir la leche de vaca por leche vegetal para una opción sin lácteos.

Preparar una bechamel deliciosa y cremosa

Este proceso no tiene por qué ser complicado. Siguiendo los pasos descritos anteriormente, se puede disfrutar de esta exquisita salsa en pocos minutos y agregar un toque especial a los platos favoritos.

Además, experimentar con diferentes condimentos y variaciones permitirá crear una bechamel personalizada y única. ¡Disfruta de tus creaciones culinarias con una rica bechamel casera y sorprende a tus invitados con sabores irresistibles!

Preguntas frecuentes sobre la bechamel

¿Puedo hacer bechamel sin mantequilla?

Sí, es posible hacer bechamel sin mantequilla utilizando aceite de oliva u otro aceite vegetal en su lugar. Esto ofrece una opción más saludable y adecuada para personas con intolerancia a la lactosa o que siguen una dieta vegana.

¿Cuál es la consistencia adecuada para la bechamel?

La consistencia adecuada de la bechamel debe ser cremosa y espesa, lo suficientemente líquida para cubrir los ingredientes de manera uniforme. Sin embargo, la consistencia puede variar según el plato y las preferencias personales. Si se desea una bechamel más espesa, se puede cocinar por más tiempo para reducir el contenido de líquido.

¿Cuánto tiempo se puede almacenar la bechamel?

La bechamel se puede almacenar en un recipiente hermético en el refrigerador por aproximadamente 3-4 días. Al recalentarla, es posible que sea necesario agregar un poco de leche para devolverle su consistencia cremosa.

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