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Salud

¿Tienes lumbago? Así podrás solucionar el problema en 5 minutos

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Como curar un lumbago en 5 minutos

Descubre como curar un lumbago en 5 minutos y seguir sin problemas con tus actividades diarias. Te explicamos todo lo que alivia ese dolor.

El lumbago, también conocido como dolor lumbar, es una afección que afecta a numerosas personas en todo el mundo, y España no es la excepción.

Este tipo de dolor puede ser causado por diferentes razones: malas posturas, esfuerzos inadecuados, tensiones, entre otros. Si bien es difícil asegurar una cura completa en solo 5 minutos, sí existen técnicas y consejos que pueden ayudar a aliviar este dolor en un corto periodo de tiempo.

A continuación, te presentamos algunas de las estrategias más efectivas.

Lumbago: qué es y cuándo aparece

El lumbago se refiere al dolor que se manifiesta en la parte baja de la espalda, específicamente en la región lumbar.

Es una afección muy común y puede ser provocada por múltiples causas, como levantar peso de forma incorrecta, mantener posturas inadecuadas durante largos periodos, sufrir lesiones en la zona o incluso el simple desgaste debido al envejecimiento.

El sedentarismo, el sobrepeso y factores genéticos también pueden predisponer a alguien a padecer lumbago. Es fundamental identificar la causa subyacente para un tratamiento adecuado.

Cómo saber si tienes lumbago

Identificar el lumbago no siempre es sencillo, ya que los síntomas pueden confundirse con otras afecciones.

Sin embargo, algunos signos indicativos son: dolor en la región lumbar que puede irradiar hacia las nalgas o muslos, rigidez en la espalda, dificultad para mantenerse erguido o moverse con libertad y un dolor que se intensifica al levantar objetos o al estar de pie por periodos prolongados. Si estos síntomas persisten más allá de unos días o se intensifican, es esencial consultar a un profesional médico.

1. Técnicas de respiración profunda

a. Método de respiración abdominal

La respiración abdominal, al contrario de la respiración torácica, utiliza principalmente el diafragma. Al practicar esta técnica, la cavidad abdominal se expande, lo que puede ayudar a masajear y relajar los músculos lumbares.

Concéntrate en respirar usando el diafragma y no el pecho. Al inhalar, imagina que estás llenando un globo en tu abdomen. Y al exhalar, vacía completamente ese globo, expulsando el aire lentamente. No solo relaja los músculos, sino que también mejora la oxigenación y circulación sanguínea en la zona.

b. Respiración pausada

La respiración pausada es una técnica que permite controlar y reducir el estrés, una de las causas del aumento de tensión muscular. Al inhalar profundamente y mantener el aire durante unos segundos, permitimos que el oxígeno llegue a todos los tejidos, lo que favorece la relajación muscular.

Al exhalar lentamente, se libera el dióxido de carbono acumulado, generando una sensación de alivio.

2. Estiramientos suaves

a. Estiramiento del niño

Este estiramiento, inspirado en una postura del yoga, es altamente efectivo para aliviar la tensión en la región lumbar. Al practicarlo, no solo se estira la zona lumbar, sino también las caderas, los muslos y la columna vertebral.

Asegúrate de mantener una respiración profunda mientras mantienes la postura, lo que potenciará sus beneficios.

b. Rotación lumbar

Este movimiento busca la rotación controlada de la columna vertebral, contribuyendo a su flexibilidad y alivio de la tensión acumulada.

Es fundamental hacerlo lentamente para evitar lesiones y maximizar sus beneficios. Si sientes alguna molestia durante el estiramiento, es importante detenerse y consultar a un experto.

3. Aplicación de calor/frío

a. Compresas frías

El frío es un antiinflamatorio natural. Al aplicar una bolsa de hielo, se contraen los vasos sanguíneos, reduciendo la inflamación y el dolor.

Sin embargo, es vital envolver el hielo en un paño o toalla para evitar quemaduras por frío en la piel.

b. Compresas calientes

El calor actúa relajando los músculos y expandiendo los vasos sanguíneos, lo que mejora el flujo sanguíneo y facilita la llegada de nutrientes a la zona afectada.

Al igual que con el frío, es importante proteger la piel para evitar quemaduras.

¿Se puede prevenir el lumbago?

¡Sí! La prevención del lumbago se basa en adoptar hábitos saludables que protejan la región lumbar. Estos incluyen mantener una postura correcta, especialmente al sentarse o levantar objetos pesados; realizar ejercicios regularmente, especialmente aquellos que fortalezcan la zona core y lumbar; evitar el sedentarismo; y mantener un peso saludable.

Además, es recomendable realizar estiramientos diarios y practicar técnicas de relajación para reducir el estrés, que a menudo contribuye a la tensión muscular. Si trabajas sentado, es importante tomar descansos y ajustar la ergonomía de tu espacio de trabajo.

La prevención es la clave para evitar episodios recurrentes de lumbago.

Conclusión

Aunque estas técnicas pueden ofrecer un alivio temporal en un corto periodo de tiempo, es importante entender que no sustituyen a un tratamiento médico adecuado. Si el dolor persiste o es recurrente, es esencial consultar a un especialista.

La prevención, mediante una buena postura y ejercicios regulares, es la mejor estrategia para evitar episodios de lumbago en el futuro.

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